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domingo, 14 de junio de 2026

"UN ORIGEN DIVINO". Juan José Millás, El País

El Papa tiene la habilidad de producir una satisfacción transversal como el algoritmo de las redes sociales

¿Nos encontramos ante el primer papa algorítmico de la historia? Quizá sí, si atendemos a su capacidad para producir un grado de satisfacción trasversal desconocido hasta el momento. Los conservadores perciben en él señales de continuidad. Los progresistas, matices revolucionarios. Los jóvenes lo hallan cercano. Los mayores, sensato. Los creyentes se sienten ratificados en su fe, y a los ateos les parece un hombre razonable y hasta maravilloso, da gusto verle bendecir ambulancias. Como los algoritmos, León XIV es un espejo que devuelve una imagen mejorada a quien se busca en él. Abres una red social y enseguida tienes la impresión de que el mundo piensa igual que tú. Pues eso, que el algoritmo nos sirve una realidad a medida. León XIV habla de forma que cada cual escucha la música que le conviene.

ChatGPT posee una habilidad semejante. Millones de personas diferentes conversan a diario con esta IA y a todas proporciona el consuelo de ser entendidas. El mérito de una inteligencia artificial consiste en ofrecer a cada usuario lo que espera encontrar minimizando el ruido provocado por los motores de esa prestación. Hay algo inquietante en esta capacidad para agradar a todos, porque los seres humanos estamos acostumbrados a que la realidad nos contradiga. De hecho, a veces, confiamos más en quien nos incomoda que en quien nos halaga. Pero cuando alguien satisface simultáneamente a las izquierdas y a las derechas, a los optimistas y a los pesimistas, a los altos y a los bajos, a los jóvenes y a los viejos, cabe preguntarse si estamos ante una persona verdaderamente sabia o ante un espejo muy sofisticado.

Ni idea. Solo sé que, observando estos días a León XIV, tuve la impresión de que el Espíritu Santo había elegido, para ocupar el trono de San Pedro, a la encarnación de un algoritmo. A ver si dejamos de meternos, en fin, con la inteligencia artificial, que, como queda demostrado, es un invento de los dioses.

sábado, 6 de febrero de 2021

Cómo el algoritmo secuestró a la democracia. Por Claudio Guevara

Un nuevo paradigma de conocimiento y manipulación de la sociedad emerge de la formidable concentración de datos y recursos que acumulan las redes informáticas. Las aplicaciones interactivas, plataformas de redes sociales, telefonía móvil e inteligencia artificial colectan cada día millones de datos personales y dominan cada vez más la vida de la gente. Cinco corporaciones planetarias que hunden sus raíces en el corazón del sistema financiero mundial. Lo saben todo sobre nosotros.

El conocimiento íntimo de los individuos, el control en tiempo real de sus desplazamientos y consumos, pensamientos y emociones, le abre la puerta a una nueva forma de gerenciamiento político de las sociedades. Totalitarismo 2.0 puede ser un nombre apropiado: el ciudadano depende de las redes de servicios para casi todas sus operaciones vitales, es sujeto de un espionaje cibernético permanente y crea su idea del mundo en la burbuja perceptual del sistema. El poder puede aspirar a un control total de su vida. Y -a través de la manipulación, el chantaje o el crimen contra personajes influyentes- de la sociedad entera.

Cómo Internet está matando la democracia

José María Espona en “Totalitarismo Tecnológico Versión 2.0: Por qué el avance tecnológico y la crisis financiera nos lleva inevitablemente al Totalitarismo” advierte que se está configurando una dictadura electrónica sin precedentes, un sistema controlado por una minoría capaz de manipular la mecánica de los partidos políticos, de los grandes medios de comunicación, cambiar la legislación y utilizar el propio aparato del Estado de Derecho. Espona denomina "tiranía bancaria" a este régimen disfrazado de "democracia".

Jaime Bartlett, que estudia la relación entre nuevas tecnologías y democracia, en su libro “El pueblo versus la tecnología: cómo internet está matando la democracia”, pronostica que si la política no impone su autoridad sobre el mundo digital, la tecnología destruirá la democracia y el orden social tal como los conocemos.

Por el momento, mientras se demora un marco normativo que detenga su concentración en manos privadas, la tecnología está ganando esta batalla. Sociedades enteras están siendo capturadas, teledirigidas, heterodeterminadas por una sofisticada coordinación de dispositivos. Un puñado de programadores está imponiendo una nueva forma de control social a escala planetaria.
América Latina es un territorio vulnerable. Países como Argentina, Brasil y Ecuador son laboratorios avanzados de la tendencia, donde bajo el ropaje formal de la democracia se va consolidando un nuevo modelo de gestión política: el Totalitarismo 2.0. ¿Cuáles son sus características, sus patrones más visibles? CONTINUAR LEYENDO