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miércoles, 1 de noviembre de 2023

Jim Van Os, psiquiatra: “Ser diferente de los demás es muy malo para la salud mental” (El País 29 OCT 2023)

El científico holandés pone en cuestión los cimientos de la psiquiatría moderna y alerta de que “el clima social y existencial en el que vive la gente joven hace algo con su mente que provoca que se sientan mal”

Una epidemia de mala salud mental recorre los países occidentales y los servicios sanitarios, extremadamente tensionados, empiezan a mostrar sus costuras. Algo está fallando, asegura el psiquiatra y epidemiólogo Jim Van Os (Utrecht, Países Bajos, 63 años): “Cuanto más tratamos, peor se siente la gente joven”, reflexiona este médico, que es director del Departamento de Psiquiatría y Psicología en el Centro Médico de la Universidad de Utrecht y profesor en la Universidad de Londres. Van Os lleva años poniendo en cuestión los cimientos de la psiquiatría moderna y propone un giro hacia una atención verdaderamente “biopsicosocioexistencial”, dice, donde la experiencia del paciente sea el centro de un abordaje terapéutico muy individualizado.

De visita en Barcelona para participar en un seminario organizado por el Programa de Doctorado en Psicología Clínica y de la Salud de la Universidad Autónoma de Barcelona, Van Os relata cómo se obsesionó, desde sus años de estudiante de medicina, con la “diferencia entre la teoría de la psiquiatría y la experiencia del paciente”. Sus vivencias personales con familiares muy cercanos que sufrían cuadros psicóticos, tan distante de lo que aprendía en la facultad, marcó su forma de ver la profesión y la atención a los pacientes.

Pregunta. ¿Ha conseguido acercar lo que aprenden ustedes en las facultades con lo que vive en paciente?

Respuesta. Hay dos tipos de conocimiento que trabajamos hoy en día: el conocimiento de la experiencia de los usuarios y el conocimiento de la psiquiatría y la psicología, que están buscando todavía cuál es la hipótesis sobre la mente que hay que usar para investigar el fenómeno de la variación mental. Lo que vemos en salud mental es que lo que cuenta es la experiencia de la gente trabajando en ella; las técnicas y sus medicaciones no tienen tanta importancia como habíamos pensado. Las tasas de trastornos psiquiátricos están aumentando en países europeos, son alarmantes. En Holanda se han doblado en los últimos 15 años y tenemos un ejército de psicólogos y psiquiatras, pero hay una paradoja: cuanto más tratamos, peor se siente la gente joven.

P. ¿Por qué pasa eso?

R. Hay fuerzas colectivas, no individuales, que hacen que aumenten las tasas de malestar mental. Es como en cardiología, por ejemplo, que sabemos que si la nutrición de la población es mala, hay más enfermedades cardiovasculares y cáncer. Estamos aprendiendo que el clima social y existencial en el que vive la gente joven hace algo con su mente que provoca que se sientan mal.

P. Pero, ¿por qué ahora? Si el ambiente siempre ha influido, ¿por qué ahora están aumentando los trastornos de salud mental y no hace 20 años?

R. Lo que dicen las investigaciones —y la gente joven— es que hay un clima de competitividad: el éxito es una elección y si no tienes éxito, es que has elegido mal, eres un tonto. Y hay también un clima de aislamiento porque, aunque haya más contacto en las redes sociales, se produce la paradoja de que esto no da más vínculos, sino más soledad. Y también hay más vigilancia: la gente tiene miedo de no parecer normal porque si los demás te notan diferente, te sientes mal. Para la gente joven, esas fuerzas hacen que se sientan mal.

P. ¿Por qué impacta tanto sentirse diferente?

R. Ser diferente de los demás es muy malo para la salud mental. Porque necesitamos sentirnos vinculados con los demás. Somos animales sociales. Toda nuestra biología está desarrollada por estar vinculado con los demás y durante los primeros 10 años de vida, tienes un proceso de vinculación que te va a guiar las relaciones sociales y contigo mismo durante la vida.


lunes, 22 de mayo de 2023

«NUESTRA SOCIEDAD DESPRECIA LOS SABERES QUE NO PRODUCEN BENEFICIO ECONÓMICO» Entrevista a Nuccio Ordine realizada por David Lorenzo Cardiel y publicada en Ethic el 13 de enero de 2023

El reconocido ensayista, profesor y filósofo italiano Nuccio Ordine (Diamante, Calabria, 1958) atiende a Ethic esta entrevista en exclusiva para explorar su pensamiento y su obra. Acaba de publicar en España su libro más reciente, ‘Los hombres no son islas’ (Acantilado), obra que fue durante varios días el libro más vendido en la categoría de No Ficción en Amazon en todo el mundo y que cierra el bello canto de amor hacia la cultura universal que inició con ‘La utilidad de lo inútil’, traducido a 24 lenguas y editado en 33 países.


sábado, 14 de enero de 2023

"«LA POSVERDAD ES UNA BANALIZACIÓN DE LA MENTIRA». Una entrevista de Esther Peñas a Adela Cortina publicada en Ethic el 2 de enero de 2023

Con la palabra siempre templada y dispuesta al diálogo, Adela Cortina (Valencia, 1947) construye espacios de entendimiento en territorios donde la cooperación se hace necesaria, aunque los últimos acontecimientos y sus reacciones –como la guerra en Ucrania, la polarización política o el auge de los populismos– se empeñen en dinamitarla. Cortina ha analizado los grandes temas que han marcado las últimas décadas –ella es quien acuñó el término aporofobia, el rechazo al pobre– sin renunciar a encontrar una vía ética para enfrentarse a ellos. Como se desprende de su conversación con Ethic, construir una sociedad más justa es posible.

Existe la sensación, ciertamente extendida en algunos sectores, de que esto se acaba. El miedo en nuestras sociedades ¿dinamita la ética?

El miedo es una de las emociones que necesitamos para sobrevivir, porque nos pone en guardia ante los peligros. No es como el odio, que resulta innecesario para vivir y, sin embargo, hay quienes se empeñan en cultivarlo para generar guerras, polarizaciones y conflictos. Aun así, el miedo puede apoderarse de nosotros hasta llevar a la parálisis, lo cual es nefasto, o, por el contrario, a tratar de analizar sus causas y a buscar salidas viables y justas. La opción más ética es la segunda, la que nos insta a buscar los mejores caminos en cooperación con otros. La ética es un motor que nos incita a no quedarnos atenazados, impotentes ante el sufrimiento, a no conformarnos con lo que parece un destino implacable, sino a buscar caminos que aumenten la libertad.

¿Cómo se construye la confianza, esa creencia en que la conducta del otro será buena?

La confianza no se construye unilateralmente, sino desde la experiencia vivida de que el otro ha dado muestras palpables de merecerla. Es verdad que las personas tendemos a confiar en que nuestros interlocutores son veraces. En caso contrario, hubiera sido imposible la cooperación, que es la que nos ha permitido hacer ciencia, tecnología, la vida política y la vida ética. Pero esa disposición a confiar tiene que venir refrendada por los hechos. Por eso es tan difícil construirla y tan fácil dilapidarla. Hay que ganársela, se construye día a día y exige crear instituciones que den cierta estabilidad a las relaciones sociales, aunque tampoco estas son fiables si no lo demuestran.



lunes, 2 de enero de 2023

«HA APARECIDO UNA TRIBU NUEVA: LOS QUE SE DEFINEN COMO POLÍTICAMENTE INCORRECTOS». Una entrevista a Javier Soto Vars publicada en Ethic el 13 de mayo de 2021

¿Es posible defender el pensamiento individual frente al exceso de líneas rojas? Con motivo de la publicación de su trepidante ensayo, ‘La casa del ahorcado: Cómo el tabú asfixia la democracia occidental’ (Debate), el periodista y escritor Juan Soto Ivars responde en directo a las preguntas del editor de Ethic, Pablo Blázquez, en una entrevista en la que también intervienen Eduardo Madina, Borja Sémper, Karina Sainz Borgo y Marta García Aller.

Al principio del libro llevas a cabo una reflexión en torno al concepto del tabú, uno ciertamente ambiguo. Hay un capítulo que titulas Si no hay tabúes, hay guerra, revolución y violación. ¿En qué consiste esa ambigüedad del tabú?

Esto lo empiezo a escribir y a trabajar en el libro porque utilizo mucho la palabra tabú en los artículos. Es un tema que me interesa mucho en la actualidad. Todos los tabúes que están surgiendo en torno a sitios que antes estaban libres de ellos. En un momento dado me doy cuenta de que, en realidad, no sé muy bien lo que es el tabú. Empiezo a leer antropología, voy a las fuentes, a los clásicos… Sigo después con los más contemporáneos y me voy dando cuenta de que el tabú, que yo pensaba que era una de las enfermedades que azotan a las democracias occidentales, es más bien un síntoma. El tabú nos está hablando de una necesidad de toma de posición de mucha gente, de distintas tribus, ante el miedo, la inquietud, la indeterminación y la ambigüedad. El tabú aparece muchas veces, dicen muchos antropólogos, en torno a figuras y comportamientos que son ambiguos. Así que es normal que tenga definiciones ambiguas, a veces incluso contradictorias, que no haya un acuerdo sobre lo que significa, que no exista una definición estandarizada… El tabú nos está hablando, precisamente, de eso: de lo ambiguo, lo indeterminado y lo inquietante.

Tras esta pregunta de calentamiento, vamos al grano, a la tesis de tu libro: ¿cómo y por qué el tabú asfixia a la democracia liberal?

Como decía, el tabú es un síntoma de que algo pasa. Es muy infantil pensar que la gente se está volviendo gilipollas, que todo el mundo tiene la piel muy fina y que la sociedad se ha vuelto infantil de la noche a la mañana. No me satisfacen en absoluto ese tipo de diagnósticos que, al final, están hablando más de quien los suelta que de la sociedad en sí. Lo que ocurre es algo mucho más complejo que eso. Mi tesis –que, más que una tesis, es una hipótesis– respecto a por qué las sociedades occidentales están quebrándose en taifas es que, desde 2008 –y ya desde la revolución neocon [la revolución del neoconservadurismo] de los ochenta–, nos ha pasado en Occidente algo que ha roto lo que los romanos llamaban la religio –esa palabra de la que viene nuestra palabra religión que no alude a convencimientos esotéricos, sino a una creencia que la sociedad comparte y aglutina–, algo tan sencillo, tan básico y tan poco patriótico como la creencia de que los hijos viven mejor que los padres. Esto se volatiliza en 2008 y, sobre todo, en 2010, cuando la crisis parece que se cronifica y que cambia la distribución social de las democracias occidentales. Ahí es donde esa religio se rompe. Y una vez lo hace –esto pasa en todos los imperios– las identidades que componen, en este caso, al Occidente cultural se van cada una por su lado, como cuando se rompe la cuerda de un collar. El tribalismo, que está en auge desde la crisis económica, es una consecuencia de esto.


jueves, 23 de junio de 2022

TRANSCRIPCIÓN DE LA ENTREVISTA REALIZADA POR MIKE WALLACE A ERICH FROMM EL 25 DE MAYOR DE 1958

«...nos fuimos por las ramas cuando nos concentramos cada vez más en producir. Ahí, creamos una división entre intelecto y emoción porque para producir una técnica moderna hay que utilizar el intelecto y hemos creado hombres que son brillantes, que son inteligentes, aunque nuestra vida emocional se ha empobrecido.......»... - Erich Fromm

MIKE WALLACE: Estamos con el Dr. Erich Fromm, uno de los psicoanalistas más influyentes en el mundo. Un hombre cuyos trabajos han sido acogidos como importantes pasos hacia adelante desde las teorías de Sigmund Freud. Hace poco, el Dr. Fromm dijo: «Nunca ha habido una sociedad mejor que la de los EEUU de 1958», pero, añade, «Si EEUU continúa en la dirección que ahora está tomando, entonces está en serio peligro de destruirse a sí misma». ¿Qué quiere decir usted con esto?

ERICH FROMM: Bueno, lo dije, por supuesto, en términos relativos. La historia del hombre hasta ahora no es como para alardear atendiendo al punto de vista de nuestras ideas. Y lo que quiero decir, es que en comparación con la mayoría de las demás sociedades, nuestra sociedad de hoy día ha conseguido cosas dignas de ser destacadas: riqueza material, más grande que cualquier otra nación, una relativa liberación de la opresión, una relativa movilidad, una difusión del arte, música ó del pensamiento, el cual es también bastante único. Así, que diría, que comparado con el siglo XIX, comparada con los momentos históricos previos, esto es una sociedad tan buena ó mejor que cualquiera que se haya podido hacer. Pero eso no significa que sea necesariamente algo bueno.

WALLACE: Bien, eso es. Al mismo tiempo usted hace esa contradictoria declaración, ya que también dijo, a principio de esta semana: «Si EEUU continúa en la dirección que está tomando, entonces está en un serio peligro de destruirse a sí misma». ¿Cómo es eso? ¿De qué forma?

FROMM: Bueno, Mr. Wallace. Yo diría, yo lo pondría generalizando, debido a que nuestro empeño en dominar la naturaleza y en producir más bienes, hace que hayamos transformado los medios en fines. Hemos querido producir más en el siglo XIX y XX para dar al hombre la posibilidad de una vida humana más digna; pero en realidad, lo que ha pasado es que la producción y el consumo se ha convertido en fines, ha dejado de ser medios para convertirse en fines, así que estamos produciendo y consumiendo como locos.

WALLACE: Bien, me gustaría captar su punto de vista, con esto de fondo. Me gustaría captar su punto de vista como psicoanalista con ejemplos concretos, ó lo que nos está sucediendo como individuos. Por ejemplo, ¿Qué diría usted que le está sucediendo al hombre, al estadounidense, en referencia al trabajo?

FROMM: Creo que su trabajo, es en gran parte, un sin sentido, ya que ya no está relacionado con el trabajo. Nos estamos convirtiendo en parte de una parte de la maquinaria total, de la maquinaria social, gobernada por una gran burocracia… y creo que el estadounidense inconscientemente odia muy a menudo su trabajo, porque se siente atrapado en él, prisionero de él, porque siente que está gastando la mayor parte de su energía en algo que no tiene sentido en sí mismo. CONTINUAR LEYENDO

domingo, 12 de diciembre de 2021

ENTREVISTA A LULA.


La entrevista al expresidente de Brasil, Lula da Silva, en el podcast Podpah transmitido en vivo la semana pasada por YouTube y subido a la plataforma de Spotify superó todas las expectativas. El video fue reproducido más de 7.600.000 de veces. En la entrevista, Lula habla con los youtubers Igor Cavalari y Mítico en un intento por interpelar a los más jóvenes de cara a una posible candidatura presidencial.

viernes, 12 de marzo de 2021

«EL LIBERALISMO ESTÁ MÁS PRÓXIMO A LOS DERECHOS DEL HOMBRE QUE CUALQUIER OTRA FILOSOFÍA POLÍTICA». Entrevista a Pablo Fusi

«Heidegger decía que la vida solo se contempla a sí misma en la historia». El historiador Juan Pablo Fusi (San Sebastián, 1945), catedrático de la Universidad Complutense formado en Oxford con Raymond Carr, desbroza en su obra la complejidad del mundo a través del estudio de una disciplina, la historia, que considera «por definición estupefaciente». En esta entrevista, reflexiona sobre cuestiones que interpelan al presente: la pulsión de los nacionalismos, la memoria histórica, la situación del rey emérito o la fragilidad de sociedades tecnológicamente avanzadas. Sobre el cuestionamiento que el vicepresidente de Gobierno, Pablo Iglesias, viene haciendo en torno a la calidad de la democracia española, sentencia: «España no es una democracia limitada, Pablo Iglesias es un demócrata limitado».

Usted, como ocurre en el relato de Borges, ve la historia como un jardín de senderos que se bifurcan perpetuamente. ¿Qué caminos de la historia de España resultaron más problemáticos?

Son muchos los hechos que han marcado la historia de España de manera significativa y que podrían haberse producido de otra manera. Por ejemplo, aquello a lo que llamamos conquista árabe podría haber fracasado desde el primer momento y, sin embargo, fueron ocho siglos de arabización. Luego también está América: la presencia de España en América globalizó de una forma inconcebible la historia peninsular, que podría haberse limitado a España –un país europeo con un área de influencia en el Mediterráneo y en el sur del continente– y ya está. Este evento tuvo mucho de fortuito e inesperado. Y no fue el único. Lo importante es que todo lo que ha ido ocurriendo en la historia es probable y no inevitable. Es verdad que todo tiene causas, pero el historiador no debe nunca olvidar esos factores contingentes y azarosos que hacen que la historia hubiese podido ser de otra manera. Desde luego es una convicción que defiendo y que, creo, encaja en los caminos de Borges.

Las leyes de memoria histórica son motivo de controversia en «un país de bandos». ¿Qué deudas mantiene España con su pasado?

Fuera de España, el escritor Günter Grass decía de Auschwitz que dejaría una huella indeleble en la historia de los alemanes. Aquí, sin duda, la Guerra Civil la ha dejado en la historia de los españoles. Digamos, con todas las comillas que se quiera, que nuestro país no tuvo una evolución tranquila desde el siglo XIX, cuando contaba con una monarquía, aunque todavía no plenamente liberal y democrática. ¿Por qué no evolucionó hacia una forma de monarquía democrática o hacia una España sin conflicto o con solo problemas conllevables? ¿Qué ocurrió para que eso llevase la Guerra Civil? Lo que sabemos es que la Guerra Civil ha marcado la historia de todos los españoles y que en la Transición hubo un enorme esfuerzo consciente y voluntario para que esa memoria dividida de la sociedad pudiera ser solventada en una etapa democrática nueva que no fuese un olvido de lo que había ocurrido, sino un nuevo comienzo. Por eso son necesarias leyes como la de memoria histórica, que tiene un aspecto necesario y obligado de reconocer las muertes republicanas y recuperar, donde quiera que estén, fosas y restos humanos que no han podido descansar en paz. Sin embargo, es un error utilizar la memoria histórica como un instrumento de deslegitimación política de uno de esos bandos españoles que finalmente se entendieron a partir de 1975. CONTINUAR LEYENDO

domingo, 14 de febrero de 2021

Entrevista a Donato Ndongo: "Guinea, para las élites españolas, siempre ha sido una colonia de explotación". Por Bernardo Álvarez-Villar.

El escritor ecuatoguineano Donato Ndongo acaba de reeditar Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial, un exhaustivo relato de la colonización española, la independencia y la tiranía poscolonial. En el caso de Guinea Ecuatorial, como de muchos otros países africanos, historia y tragedia resultan ser casi sinónimos: "Las independencias, exigidas para realizar los anhelos de libertad y desarrollo, negados desde siglos, se redujeron a mero formalismo, sin contenido verdadero; los nuevos Estados eran, en realidad, cárceles inmensas en las cuales resultaba más fácil morir que vivir", escribe el escritor, periodista y opositor ecuatoguineano Donato Ndongo-Bidyogo (Niefang, 1950) en la edición revisada y ampliada de Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial, cuya primera versión apareció en 1977. Este monumental volumen, editado por Bellaterra, repasa con rigor y sin escatimar en detalles la desdichada historia de su país. Desde los albores de la colonización española hasta la satrapía de la familia Obiang, en el poder desde hace cuatro décadas, pasando por los convulsos años de la independencia y el saqueo de los recursos naturales del país. Ndongo, también novelista y poeta, ha sido el último delegado de la Agencia Efe en Guinea Ecuatorial, de donde fue expulsado por el dictador para instalarse en España como exiliado político.

Nunca ha querido obtener la nacionalidad española y sigue viajando con su pasaporte de refugiado político, pese a llevar más de cincuenta años viviendo aquí. En alguna parte ha escrito que "el escritor africano es un exiliado entre los exiliados".

Es un gesto de coherencia con mis ideas. Cuando era estudiante, en el año 68, se produce la independencia de Guinea. Aquí éramos pocos guineanos, la mayoría estudiantes universitarios. El Gobierno de Macías nos prohibió entonces ir a Guinea Ecuatorial, y los que fueron al poco tiempo tuvieron que salir y algunos fueron encarcelados. ¿A qué me iba a ir yo a Guinea? Si no había universidad, no había nada. La mayoría decidimos quedarnos y el Gobierno de Macías nos quitó la nacionalidad.

La reacción del Gobierno fue quitarnos también la nacionalidad española: ya no éramos españoles porque Guinea ya era independiente. Nos quedamos indocumentados, en tierra de nadie. No podíamos hacer nada. A los que tenían beca se las quitaron, y empezamos a pasar las de Caín. Muchos, desgraciadamente no todos, conseguimos terminar los estudios y colocarnos como podíamos. CONTINUAR LEYENDO

"LA OBSCENA ISLAMOFOBIA". Adolfo Estrella, infoLibre.es

El odio al islam como nuevo sentido común reaccionario Aumentan en España los episodios cotidianos y mediáticos de rechazo al islam, focaliz...