miércoles, 21 de septiembre de 2022

"¿LA MERITOCRACIA SON LOS PADRES? CÓMO EL SISTEMA EDUCATIVO FALLA A LAS CLASES BAJAS FRENTE A LAS ALTAS". Un artículo de Pau Rodríguez / Victòria Oliveres publicado en elDiario.es el 2 de diciembre de 2021

La escuela ha logrado en las últimas décadas que miles de personas de clase obrera accedan a estudios superiores y empleos cualificados, pero a menudo el nivel de ingresos de los padres pesa más que las capacidades de los hijos

El día que Mónica Martínez-Bravo, economista e hija del barrio obrero de la Prosperitat, en Barcelona, tuvo la oportunidad de pronunciar un discurso frente a un puñado de colegas y familiares, en ocasión del premio Banco Sabadell que le acababan de otorgar, decidió que hablaría de la igualdad de oportunidades. Ella, de familia humilde y doctorada por la prestigiosa universidad norteamericana MIT, parecía la prueba de que el éxito no entiende de clases sociales, sino solamente de esfuerzo y talento. Pero sus palabras fueron directas a las grietas de este relato.

“Hay tantos instantes en mi trayectoria donde el camino se podría haber torcido que no creo que pueda considerarse representativa”, leyó en la ceremonia, celebrada el 26 de septiembre en Oviedo. “A pesar del espectacular crecimiento económico español durante las últimas décadas y del acceso generalizado a la educación pública, la movilidad social sigue siendo limitada”, alegó.

Producto de la escuela y de la universidad públicas, y de unos progenitores que le inculcaron la importancia de formarse, Martínez-Bravo reconoce el valor de los estudios para labrarse un futuro mejor, pero por su entorno sabe que no todo el mundo lo tiene igual de fácil en este camino, más arduo y lleno de barreras para quienes proceden de familias desfavorecidas. “No quería que mi caso se entendiese como la prueba de que existe la meritocracia”, se reafirma hoy.

El de la meritocracia es un debate recurrente en España y en todo el mundo. ¿Se ordena nuestra sociedad única y exclusivamente en base a las capacidades y calificaciones de la ciudadanía? La discusión aflora constantemente, desde el plano educativo, con el reciente ejemplo del decreto de evaluaciones de la ESO y Bachillerato, hasta el empresarial, con el nombramiento de Marta Ortega, hija de Amancio, como presidenta de Inditex.

Un ascensor con múltiples averías

La realidad de la movilidad social, sin embargo, es mucho más compleja. La literatura científica ha demostrado desde hace décadas que el nivel social y económico de las familias, reducido a veces a su código postal, es un factor clave para predecir el desempeño educativo de los hijos. Pero, aun así, los expertos consultados se muestran muy cautos a la hora de decidir si la sociedad española es o no meritocrática. “La meritocracia existe, pero está averiada. La sociología lleva años observando en la trastienda de este ideal y ha comprobado que parte de él es un decorado”, sostiene José Saturnino Martínez García, sociólogo especializado en desigualdades educativas y ahora director de la Agencia Canaria de Calidad Universitaria y Evaluación Educativa.

Lucas Gortázar, director de investigación de 'Economic Policy & Political Economy’ de Esade, y Rafael Merino, sociólogo del Grupo de Investigación en Educación y Trabajo de la UAB, se expresan en términos parecidos. “La meritocracia es una promesa que es importante mantener, pero que está parcialmente incumplida”, dice el primero. “Hace 200 años nadie de clase baja accedía a la educación superior y ahora son millones de personas”, abunda. Y advierte el segundo: “A los hijos de clase baja les compensa llegar a la universidad, esto es clarísimo. Hacer un discurso de que estudiar no sirve para nada es falso y es clasista”.

Pero a partir de ahí, la pregunta es si España es más o menos meritocrática que el resto de países de su entorno y si se puede identificar dónde falla el sistema, el educativo y el laboral, a la hora de garantizar igualdad real de oportunidades. Y por qué. CONTINUAR LEYENDO


martes, 20 de septiembre de 2022

"LA IGLESIA, GAS INNOBLE". Por Miguel Campillo Ortiz. Director del programa “Sintonía Laica” de Radiópolis. Miembro de Europa Laica, 16 de septiembre de 2022

Escribí este artículo el 22 de agosto de 2012. Diez años y 2 papas después la corporación católica no ha cambiado, por lo que lo considero de plena actualidad.

El 14 de agosto de 2012 fue inaugurada por el entonces alcalde, Juan Ignacio Zoido, y el arzobispo, Juan José Asenjo, la estatua a Karol Wojtila, para los católicos papa peregrino Juan Pablo II. Veinte metros cuadrados del espacio público y cuatro metros de altura, o sea, ochenta metros cúbicos, albergan el ya cotidiano homenaje en bronce a este personaje. La iniciativa había sido promovida por la asociación Pro Monumento a Juan Pablo II en Sevilla, que curiosamente se autodefine “apolítica y aconfesional”. En la placa reza “Sevilla a Juan Pablo II”, como si toda la ciudadanía sevillana perteneciera a esa asociación.

¿Y qué hizo Wojtila por la Humanidad para ser canonizado por la Iglesia, y para que en Sevilla, además de ser homenajeado con una avenida, también lo sea con una estatua en pleno centro monumental? Recordemos que sucedió a Albino Luciani, autonombrado Juan Pablo I por su deseo de continuar la política iniciada por sus antecesores Juan XXIII y Pablo VI. Este propósito y su enfrentamiento con el todopoderoso arzobispo norteamericano Paul Marzinkus, el “banquero de dios”, no parecen ser ajenos a su prematura y sospechosa muerte.

La época de la guerra fría tocaba a su fin. El Pacto de Varsovia se descomponía y el imperialismo norteamericano veía nuevos mercados en él, y para conseguirlos qué mejor aliada que la Iglesia Católica encabezada por un papa polaco anticomunista. Comienza el acoso al Pacto de Varsovia en Polonia, con la financiación ilegal del sindicato Solidaridad a través del Banco Vaticano, una vez restituido Marzinkus al frente de éste. Más tarde será en Yugoslavia donde el Vaticano no dudará en alentar una guerra, guerra que se inició por parte de los católicos independentistas de Eslovenia y Croacia, que desataron la limpieza étnica frente a los ortodoxos serbios y los musulmanes bosnios.

Enseguida el tándem Ronald Reagan-Margaret Thatcher-Juan Pablo II procedieron a instaurar el Nuevo Orden neoliberal. Juan Pablo II bendijo la economía de mercado en su encíclica Centesimus annus; del Padre Nuestro cambiará la frase “perdónanos nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores” por “perdónanos nuestras ofensas como nosotros perdonamos a quienes nos ofenden”, quitándoles así de la cabeza a los países tercermundistas que les condonaran la deuda.

En América Latina el papado de Juan Pablo II se caracterizó por la podredumbre y la indecencia. La relación del narcotráfico con la Iglesia Católica fue poco menos que evidente. Con el consentimiento de Juan Pablo II, las jerarquías eclesiásticas de Chile y Argentina apoyaron la represión ejercida por las dictaduras militares. Martillo de la Teología de la Liberación, hasta tres veces fue monseñor Romero a Roma a pedirle protección. Juan Pablo II ni siquiera lo recibió. Romero sería asesinado poco después, al igual que el español Ignacio Ellacuría y muchos otros. Sin embargo protegió y encubrió a Marcial Maciel, abusador sexual de menores y fundador de los Legionarios de Cristo.

Nos enseñaron en el bachillerato que los gases tienden a expandirse, ocupando el máximo volumen del recipiente que los contiene, adoptando la forma de éste. Y aquella Ley de Boyle-Mariotte nos demostraba que en los gases había una relación inversamente proporcional entre volumen y presión: a mayor presión, menor volumen ocupa el gas. La Iglesia Católica, cual gas innoble, también tiende a ocuparlo todo: las mentes de los niños y niñas, el aparato reproductor de las mujeres, la vía pública…Y como la presión del Estado sobre la Iglesia es cero, ésta vuelve a ocuparlo todo, como en los mejores tiempos del nacionalcatolicismo. ¡Qué contenta la sevillanía! De seguir así, tendremos que salir a la calle con una máscara antigás.


lunes, 19 de septiembre de 2022

"AHORA QUE ESTÁ BIEN MUERTO". Un poema de Carl Wendell Hines

 

Ahora que está bien muerto, alabémoslo,
construyamos monumentos a su gloria,
cantemos hosannas a su nombre.

Los muertos son héroes muy convenientes.
No pueden levantarse para desafiar las imágenes
que fabricaremos de sus vidas.

Y además,
es más fácil construir monumentos
que hacer un mundo mejor.


“Hay un esfuerzo definitivo por parte de Estados Unidos para convertir al verdadero Martin Luther King Jr. en el Tío Tom del siglo. En mi opinión, fue el militante del siglo”. Hosea Williams, estrecho colaborador de King en el movimiento por los derechos civiles 390




domingo, 18 de septiembre de 2022

"LA PATRIA BURGUESA Y LA PATRIA UNIVERSAL". Discurso de Ricardo Flores Magón pronunciado en 1915

 "Y bien; ¿qué patria tiene el pobre? El que no cuenta más que con sus brazos para ganarse el sustento, sustento del que carece si al amo maldito no se le antoja explotarlo, ¿qué patria tiene? Porque la patria debe ser algo así como una buena madre que ampara por igual a todos sus hijos. ¿Qué amparo tienen los pobres en sus respectivas patrias? ¡Ninguno! El pobre es un esclavo en todos los países, es desgraciado en todas las patrias, es un mártir bajo todos los gobiernos. Las patrias no dan pan al hambriento, no consuelan al triste, no enjuagan el sudor de la frente del trabajador rendido de fatiga, no se interponen entre el débil y el fuerte para que éste no abuse del primero; pero cuando los intereses del rico están en peligro, entonces se llama al pobre para que exponga su vida por la patria, por la patria de los ricos; por una patria que no es nuestra, sino de nuestros verdugos.

Abramos los ojos, hermanos de cadena y de explotación; abramos los ojos a la luz de la razón. La patria es de los que la poseen, y los pobres nada poseen. La patria es la madre cariñosa del rico y la madrastra del pobre. La patria es el polizonte armado de un garrote, que nos arroja a puntapiés al fondo de un calabozo o nos pone el cordel en el pescuezo cuando no queremos obedecer las leyes escritas por los ricos en beneficio de los mismos ricos. La patria no es nuestra madre: ¡es nuestro verdugo!.."


sábado, 17 de septiembre de 2022

"DÉJENME VIVIR EN MI ZONA DE CONFORT". Por Carlos Javier González Serrano, publicado en Ethic el 9/09/2022

Desde hace algunas décadas, el lenguaje económico se ha adueñado del espectro semántico que trata de lo emocional y lo afectivo. Nos dicen que demos lo mejor de nosotros, que nos saquemos rendimiento, que aprovechemos las adversidades para crecer. Como si dependiese únicamente de nosotros mismos.

Cada vez es más habitual entrar en una librería cualquiera y encontrarla invadida por todo tipo de libros de autoayuda en los que, como reclamo principal, se nos invita a «salir de nuestra zona de confort». Estas obras, que cuentan con millones de lectores en todo el mundo, esbozan mesiánicas promesas que –presuntamente– nos permiten eludir el sentimiento de incertidumbre o la ansiedad, afrontar con éxito los momentos flacos de nuestra vida o que aseguran dotarnos de herramientas para sacarnos todo el partido posible en el desarrollo de lo que denominan «crecimiento personal».

Desde hace algunas décadas, el lenguaje económico se ha adueñado del espectro semántico que trata de lo emocional y lo afectivo. Es decir, el lenguaje economicista se ha apoderado de la esfera privada: «sé tu mejor versión», «rentabiliza tus relaciones y emociones», «sácate todo el rendimiento», «aprovecha las oportunidades de las crisis», etc. Sin embargo, como lectores críticos deberíamos preguntarnos qué supone el hecho de que este tipo de literatura, bajo una hábil capa de barniz que todo lo adorna con el augurio del éxito futuro, trate a los individuos como pequeñas empresas de las que hay que extraer todo el rédito posible en cualquier ámbito de la vida, desde las relaciones interpersonales, pasando por el trabajo hasta llegar a la relación con nosotros mismos.

En este contexto, todo se hace susceptible de ser rentabilizado, de ser tratado en términos transaccionales, de pérdida o de ganancia, de éxito y de fracaso. Incluso los trastornos psicológicos. No faltan los perversos gurús que aseguran que las depresiones se las causa el propio individuo, y que es él quien ha de salir del pozo en el que se ha metido. Nadie negará que existen circunstancias y decisiones que pueden conducirnos paulatinamente a lo que Arthur Schopenhauer llamó «los más oscuros abismos humanos», pero también es cierto –y es lo que debe preocuparnos– que, con terrible normalidad (y silenciosa violencia), se obvian, callan y justifican las causas de carácter sistémico y estructural que vertebran la aparición de todo tipo de dolencias psicológicas y psiquiátricas.

Con extremada finura (inmoral), esta manera economicista de referirse a lo emocional ha conducido a un modo análogo de comportarnos con las emociones: el individuo se ve encerrado en un lodazal al que le hacen creer que ha llegado en exclusiva por sus propios deméritos, es decir, porque no ha explotado sus propios recursos de la manera más eficiente. No solo los trastornos emocionales y cognitivos, sino también nuestra posición socioeconómica es achacada a errores solamente individuales: quien no cuenta con recursos económicos es porque quiere, quien no tiene trabajo es porque no se adapta al mercado laboral, quien no prospera es porque no ha sabido relacionarse. Pero no importa: siempre existirá un libro de autoayuda que nos permita aceptar la pobreza, el desempleo o la falta de contactos. Un vasallaje emocional que debe erradicarse, sobre todo, desde las instancias educativas, pero también desde las familias.   CONTINUAR LEYENDO



jueves, 15 de septiembre de 2022

"BULOS SOBRE LAS LEYES DE VIOLENCIA MACHISTA PARA MILES DE ADOLESCENTES A GOLPE DE TIK TOK". Por Ana Requena Aguilar en elDiario.es, 17 de agosto de 2022

Raquel decidió sentarse a hablar con su hijo de 13 años después de escucharle decir que el feminismo no respetaba la presunción de inocencia de los hombres. Su fuente eran un montón de vídeos de TikTok

El hijo de 13 años de Raquel llevaba unas semanas haciendo comentarios contra la ministra de Igualdad, Irene Montero. Criado en un entorno feminista, las alarmas de Raquel terminaron por saltar cuando su hijo aseguró un día que el feminismo no respetaba la presunción de inocencia de los hombres. “Es cuando decidimos hablar largo y tendido con él del tema”, cuenta. Raquel indagó en cuáles eran sus fuentes de información y su hijo le envió un montón de vídeos de TikTok, “todos con el mismo mensaje: el feminismo sirve para montar chiringuitos y discrimina a los hombres”. Juntos, volvieron a ver los vídeos, Raquel le explicó el funcionamiento de la ley y le envió información y datos.

La plataforma TikTok es para cientos de miles de adolescentes una herramienta fundamental con la que hacerse una idea del mundo. Solo que los y las tiktokers no siempre dicen la verdad. Hay otro planeta habitable además de la Tierra. La mejor forma de combatir el acné es afeitarse la cara. La nueva ley del 'solo sí es sí' convierte a todos los hombres en culpables automáticamente. Son algunas de las creencias que varios adolescentes han expresado con convicción a familiares cercanos porque lo vieron en la red social. CONTINUAR LEYENDO

miércoles, 14 de septiembre de 2022

"QUÉ MÁS DA SI TODOS SON IGUALES". Por Lucía Taboada en elDiario.es, 11/IX/2022

El odio hacia la clase política es una forma socialmente aceptable de intolerancia en España, además del odio al seleccionador nacional de turno. No aparece en la Constitución, pero debería

Desde hace tiempo, pongamos como fecha de partida la crisis del 2008, los gobiernos pierden legitimidad, en un tapón que no se cierra. Las instituciones se sienten lejanas, ajenas a los problemas reales. Los políticos acumulan los índices de aprobación más bajos de la historia. Los desafíos globales, como el cambio climático, parecen pedirnos soluciones más generalizadas que liderazgos cínicos y sin carisma. Así que la desafección lleva tiempo extendiéndose como una molécula de gas en un globo a punto de estallar. Una desafección que conduce irremediablemente a la abstención. No es solo que algunos votantes no se sientan interpelados por la política, es que piensan que no es útil y, por tanto, dejan de votar. Ocurre, por ejemplo, en los barrios humildes donde el divorcio ciudadano-político es notable.

El otro día Pablo Motos presentaba sus credenciales en la nueva temporada de El Hormiguero. Será una temporada que “aporte la alegría que necesita la gente”, decía. Seguramente este sea el objetivo más loable de cualquier programa de entretenimiento, provocar sonrisas en tiempos grises, generar carcajadas después de días mustios. Pero en su discurso añadía también otro mensaje generalizado, después de mentar a los niveles de inflación: “No parece que nuestros políticos nos vayan a salvar. Yo no confío en los políticos, pero confío mucho en la gente”.

El discurso provocó una sonada ovación en plató. Era previsible. El odio hacia la clase política es una forma socialmente aceptable de intolerancia en España, además del odio al seleccionador nacional de turno. No aparece en la Constitución, pero debería. Solo hay una cosa que gusta más a un público hastiado que la frase “todos los políticos son iguales” (sentencia rara vez exenta de ideología) y es un “a mí no me gustan los políticos, me gusta la gente”. Porque nosotros, la gente, no nos queremos mezclar con la clase política, otra clase de gente, gente en entredicho, gente entre comillas, a veces gentuza. Es un fenómeno similar al que ocurre cuando paseamos por el centro de una ciudad turística y farfullamos “joder, cuánta gente”, como si nosotros no formásemos parte de esa masa. En el puente de la Constitución, paseando por Gran Vía de Madrid, la gente es otra, no tú. En hora punta en una playa cualquiera del levante, la gente es otra, no tú. Tratando de pedir cerveza en la barra de un concierto, la gente es otra, no tú. Cuando embarcas en un avión entre colas enmarañadas y caos grupal, la gente es otra, no tú.

El individualismo, el encogimiento de hombros y una actitud escéptica hacia la política son saludables hasta cierto punto. Hay higiene democrática en la desazón, en la crítica. Pero, bienvenida la obviedad, es la gente la que elige a sus representantes. O, como diría uno de esos representantes elegidos por la gente, es el alcalde el que elige al vecino. Un mal político no suele provocar el caos por sí solo, como un espasmo temporal transitorio; normalmente un mal político es consecuencia del propio caos ya instaurado.

El discurso de “deja de creer en los políticos, solo nos podemos salvar nosotros mismos” rara vez conduce a una salvación. Como mucho conduce a que se salven de los de siempre (los que pueden) o al encumbramiento de nuevas voces que se envisten de salvadoras con ideas de sobra conocidas por todos.


"YOYES, 40 AÑOS DE UNA INJUSTICIA MÁS (Por atreverse a discrepar)". Carmen Guisasola Solozabal, exmiembro de ETA, participante de la Vía Nanclares. El Diario Vasco

Los que decidieron matarla negocian rebajas de sus condenas. La diferencia es que ahora ETA no existe y ni ellos ni sus familiares no van a...